Primera semana a todo gas

Primera semana a todo gas

Sensaciones de los primeros 270 Km recorridos con gas natural comprimido

El Seat León ST TGI, es un vehículo bifuel que funciona con gas natural comprimido (GNC) y gasolina, consiguiendo con ambos depósitos de combustible alcanzar los 1300 Km de autonomía. Durante esta semana he recorrido 270 Km a gas, y mi sorpresa ha sido ver que no existe ninguna diferencia palpable en la conducción del coche.

Conocer cómo se comportará el coche al realizar el cambio a gasolina lo descubriré en breve, y sabré si se percibe alguna diferencia mientras conduzco o si la potencia del coche varía.

El Seat León TGI 110cv funciona por defecto con gas natural comprimido y cambia automáticamente a gasolina cuando se queda sin GNC, y sólo en casos extremos donde el vehículo requiere algo más de fuerza cambia a gasolina. En las pruebas realizadas esta semana en curvas, ciudad y autopista, el coche no ha cambiado a gasolina en ningún momento, imagino que el motivo principal es porque no lo llevo al límite, y el tipo de conducción ha sido tranquila y eficiente.

El coche responde a la perfección como un 110 cv de gasolina, de manera que circular con gas no supone ningún cambio a nivel de sensaciones de conducción.

Las ventajas que aporta este tipo de combustible son diversas, las dos más destacables: el coste por kilómetro y que contamina menos, factores que hacen que estos vehículos sean una opción muy atractiva.

La diferencia principal de consumo entre GNC y gasolina está alrededor de un 50% menos, de manera que circular con gas, a final de mes es una opción exageradamente rentable.

Actualmente el precio por kilo de gas natural comprimido ronda los 0.87 céntimos de euro, y un depósito de 15 Kg permite recorrer 300 Km.

Pronto tocará repostar y conocer la experiencia de transición de combustible, pero por ahora, la aventura ha tenido apenas un coste real en combustible de 10 € y hemos recorrido 270Km.

En el próximo post os contaré si el funcionamiento del coche cambia al pasar a gasolina y más detalles que vaya descubriendo.

 

Raquel Colomina